domingo, 17 de febrero de 2013

La pequeña introducción

Hace 20 años, en el mes de febrero, nació una niña llamada, Ana Laura; con un peso de 2.800 kg, piel morena, ojos grandes y cafés, nariz pequeña, labios delgados y con una medida de 51 cm.
Esa niña nació a las 11:00 am, y en ese momento paso a convertirse, en una ciudadana más de México; aunque claro hoy en fecha ya no es una pequeña niña, me gustaría contarles su historia, debido a que la conozco desde el primer respiro que dio; conozco sus sentimientos, sus metas, sus ideales, sus sueños, y todo lo que hay dentro de su corazón; debido a que es un ser humano y por lo tanto, tiene todas las características interiores nombradas, así como también tiene defectos y virtudes.
Tuvo una infancia muy linda, con muchas comodidades y con todas las atenciones que muchos niños desearían tener; pero como lo marcan las leyes naturales, todos debemos de crecer algún día y eso le ocurrió.
Diariamente despierta y voltea a darle un beso a su esposo, desde ya hace dos años, se levanta de la cama y levanta a su hermosa hija de 2 meses de edad, llamada Itzayana, le da un fuerte abrazo y la carga de manera que pueda alimentarla para calmar su llanto.
Al observar  a su bebe se recuerda a sí misma, y piensa que  de igual manera que la pequeña, Itzayana, ella llego al mundo a ser adorada, aunque la diferencia seria que ella si apoyaría a su hija siempre; no como ocurrió en su caso.
Abandono su escuela por tener a su pequeña bebe, y diariamente hace un esfuerzo por mejorar su relación; pero no funciona tiene muchos problemas con su pareja e inclusive sus padres no le hablan más; ella ama mucho a su familia pero algo de su esencia se ha perdido; solía ser amistosa; y ahora solo se encierra; presiente que la situación mejorara, pero no sabe cuándo sucederá; mientras tanto solo le queda ver hacia adelante e intentar una vez más poner su esfuerzo para que mejore su situación.
Esta ocasión se ha decidido, hará algo que normalmente no haría; pero sus decisiones la están llevando a madurar; esta vez está decidida, a pedir perdón por sus errores; empezara por sus padres; por primera vez ese orgullo que la caracterizaba lo dejara a un lado; ella espera sea buena decisión.
Pero ¿Cómo sabrán qué ocurrió? No se preocupen se los diré yo; ¿y acaso saben? ¿Cómo lo sabré? Simple esa chica soy yo

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